El templo expiatorio de la Sagrada Familia con el paso del tiempo se ha convertido por méritos propios en uno de los símbolos de Barcelona. Conocida en todo el mundo y también siendo el monumento más visitado en España, esta impresionante obra es el mejor ejemplo de la arquitectura modernista, diseñada por Antoni Gaudí y cuya historia se remonta a 133 años.

Fue el 19 de marzo de 1882 cuando se comenzó a construir esta monumental iglesia. En ese momento, su arquitecto principal era Francisco Paula de Villar, quien se tuvo que retirar de la obra debido a ciertas diferencias con los promotores. El tiempo que pasó implicado fue breve. Antoni Gaudí tomó las riendas del proyecto en 1883, donde impuso su estilo a través de un notable cambio.

El arquitecto catalán de 31 años se implicó profundamente en la construcción del proyecto, tanto que pasó así el resto de su vida, enfrascado en su desarrollo, que fueron los últimos 15 años de su vida y que explica el por qué no hay más edificios suyos desde entonces. Se dice que su nivel de obsesión fue tal que se quedaba a dormir dentro de la iglesia.

Pese a todo su esfuerzo, el trabajo solo avanzaba a un ritmo muy lento y Gaudí era consciente de que nunca vería su gran obra terminada. Su mayor aliciente entonces era dejar impreso su espíritu y su visión acerca de lo que estaban construyendo.

Su muerte llegó un 10 de junio de 1925 en un trágico accidente donde fue atropellado por un tranvía. Hasta el momento, solo pudo ver terminada la Fachada del Nacimiento, una muy pequeña parte del conjunto total. Sin embargo, antes de morir dejó diferentes planos y modelos diseñados por él mismo, para que su trabajo pudiera continuar, y que su idea se siguiera respetando.

Huelga decir que la Sagrada Familia es un templo que se construye únicamente a base de las aportaciones de los visitantes y de las donaciones privadas, siendo esta una de las razones por las que el desarrollo es tan lento y que no se sepa a ciencia cierta cuando terminará.

Con el levantamiento militar y la Guerra Civil en 1936, la Sagrada Familia fue víctima de varios ataques, entre los cuales un gran incendio, aunque los planos y modelos pudieron ser salvados para que su desarrollo prosiguiese.

Por el momento no podemos decir cuando veremos terminado el gran trabajo de Gaudí, pero di lo que sí estoy seguro es que su esencia y su creatividad perdurará por los siglos y se seguirá teniendo en cuenta como una de las obras arquitectónicas más grandes vistas hasta la fecha.